Aún quiero a mi pareja

Aún quiero a mi ex

En la mayoría de los procedimientos de divorcio evidentemente aún existe amor.

Cuando se empieza una relación sentimental con una persona se estrecha un vínculo esperando que todo salga bien.

Por desgracia no siempre sale bien y cuando una persona está pensando en el divorcio debe de sopesar si le merece la pena, o no.

No debemos de odiar a nuestra pareja para querer divorciarnos.

Tampoco es necesario haber dejado de querer totalmente a nuestra pareja para plantearnos divorciarnos.

Como tantas otras cosas en la vida, se trata de buscar un equilibrio que no siempre es posible.

Matrimonio infeliz.

¿Verdaderamente soy infeliz en mi matrimonio?.

La linea que separa un feliz matrimonio de un matrimonio infeliz tiene incontables matices. No hay que alarmarse cuando existe un pequeño problema de pareja, pero tampoco hay que consentirlo todo.

No es cuestión de calcular matemáticamente los pros y contras, sería imposible. Lo importante no es qué relación sentimental tenemos, sino si es la que queremos.

También debemos de ser consciente de nuestras propias limitaciones y responsabilidad en pareja.

No culpar a nuestro cónyuge sino ver cómo podemos hacer mas compatible y viable la relación sentimental.

Divorcio feliz:

¿Verdaderamente voy a ser feliz con el divorcio?.

El divorcio no va a dar la felicidad. El divorcio va a suponer la posibilidad de cambiar de vida pero no supone algo constructivo sino la posibilidad de cambiar de vida.

Un matrimonio puede hacerte feliz pero el divorcio por si mismo no, pues solo supone el perfeccionamiento de la ruptura.

Hay relaciones matrimoniales que en la vida real no llevan a cabo una vida juntos y personas que no están casadas pueden compartir una vida inmensamente feliz.

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